Muchas de las revoluciones inician en la academia. Este pareciera ser el caso. La
Universidad de Costa Rica es una de las primeras instituciones públicas de ese país que se anima a iniciar un proyecto serio para migrar su plataforma tecnológica a
open source. Aunque aún están en una fase inicial, los pasos son firmes. También son pioneros en Centroamérica.
Buscan facilitar el desarrollo, uniformar la plataforma y ahorrar recursos. Anualmente invierten más de cien millones de colones en licencias de software.
Claro que el proyecto no es fácil. En su ecosistema hay una gran cantidad de aplicaciones institucionales y mini aplicaciones personales, críticas en el día a día de su gente. Otras no pueden ser migradas totalmente, por lo cual se adaptaron a ambientes web. En los casos más extremos se virtualiza y en otros se dejan en ambiente Windows. La migración involucra a alrededor de ocho mil equipos activos.
El reto más grande es la gente, pero han encontrado sorpresas, cientos de estudiantes, profesores y personal administrativo se matricularon en un novedoso proyecto: Linux en el Campus.
Alonso Castro, uno de los pioneros del proyecto habló con
RADARTI.COM al respecto ¿Cómo inició el proyecto de migrar a Linux?Los informáticos de diferentes escuelas propusieron que era bueno migrar a un sistema operativo de código abierto, ya fuese Linux, FreeBSD o cualquier otro. Evidentemente el que está más desarrollado es Linux.
¿Qué los motivó a buscar una plataforma open source?Tiene que ver con tres cuestiones muy fuertes. Primero el control que usted tiene sobre todos los sistemas, pues facilita el desarrollo. Lo siguiente tiene que ver con la parte económica, la universidad destina más de cien millones de colones anuales para licencias de paquetes propietarios. Ese dinero se puede utilizar en cuestiones más útiles.
El tercer punto es la libertad de hacer y elegir que proporciona el software libre.
¿Qué va a pasar con el software a la medida que han desarrollado y que solo corre sobre Windows?Importantísimo. Hay sistemas que funcionan así, tales como el sistema de presupuestos, el sistema de proyectos, el sistema de matrícula, los sistemas de cargas académicas. Estos deberían ser multiplataforma pues no es definitivo que se vayan a pasar a Linux. Muchos ya se migraron y trabajan vía web con web services.
¿Cómo está estructurado el proyecto?Hemos establecido tres etapas:
- Servidores, redes, bases de datos y aplicaciones. Todo el cerebro de la red es lo primero que migramos. Migrar esa parte es más fácil porque quienes la utilizan tienen conocimiento tecnológico.
- Administrativos. La segunda parte que decidimos migrar es la de uso administrativo, ahí es difícil porque ellos necesitan Windows para correr las herramientas institucionales, eso se logró migrando las aplicaciones a ambiente web.
- Laboratorios de docencia. Esa es la más difícil, pues muy mucha heterogeneidad. Esta universidad es muy grande y compleja, con muchos ambientes, migrar los laboratorios de física o de ingeniería es fácil, porque sus usuarios se adaptan fácilmente a la tecnología.
No así otras facultades como Geografía, pues tienen sistemas que llevan varios años en desarrollo y de los cuales aún no existe un equivalente. Se podrían migrar pero habría que virtualizar el sistema operativo, porque ese es software de gran calidad, muy caro e indispensable para la formación de los estudiantes.
¿En qué fase se encuentran? Se están haciendo las tres fases simultáneamente, pero en forma de pilotos.
Todo el cerebro de la red ya está migrado, también muchos administrativos, hay laboratorios donde están los dos sistemas operativos, hay profesores que se pasaron a Linux, otros no lo han logrado, pero eso tiene que ver con romper paradigmas.
El reto tecnológico siempre es superable, pero el cultural es más difícil. ¿Como lo han encarado?De la mano con el proyecto se han lanzado varias iniciativas, tales como una herramienta de consulta web, en la cual hay información disponible, foros de discusión y se resuelven dudas de los universitarios, por parte del personal técnico. También hay un sistema interno de mensajería instantánea para evacuar cualquier pregunta. Tenemos un presupuesto de alrededor de diez millones de colones para capacitación.
Además contamos con una estrategia de capacitación muy efectiva, sobre todo para los usuarios finales. Para ellos tenemos dos cursos de capacitación, el primero tiene que ver con herramientas de software libre corriendo sobre Windows.
Con la gente de Psicología nos dimos cuenta que cuando se aprende primero a usar herramientas como Mozilla Thunderbird, Open Office o Gimp es mucho más fácil cambiar luego el sistema operativo. La gente interactúa con las herramientas, muy poco con el sistema operativo.
En la fase dos de la capacitación viene el sistema operativo, ahí lo que se tiene que hacer es aprender donde están las cosas de uso normal y a utilizarlas, por ejemplo a leer una llave USB.
El argumento en contra de estas iniciativas de software libre es que lo que se ahorra en licencias se gasta en soporte. ¿Qué opina al respecto?Primero que todo, nadie está exento de problemas. Está demostrado que cuando hay un error en un sistema operativo los del software propietario duran desde dos días hasta varios meses en resolverlo. En software libre la resolución de problemas se hace en un promedio de doce horas.
La realidad es que el soporte de ellos nunca es lo que se quiere, uno se tiene que esperar hasta que quieran liberar el parche y eso cuando son varias las empresas involucradas, cuando es un problema individual nadie se hace responsable.
El otro argumento de ellos es
¿quién se hace responsable si sucede algo
?, pero la mayoría de empresas no te dice que el problema es su responsabilidad.
¿Qué han emprendido en el transcurso del proyecto?Uno cree que hay objetivos que se pueden cumplir en cierto plazo pero conforme todo avanza te das cuenta que en una universidad tan compleja los casos son muy distintos. Pero es muy interesante, por ejemplo en Ciencias Sociales la gente casi no conoce sobre software, pero son muy abiertos, muy moldeables a la nueva tecnología.
Por otro lado no esperábamos encontrar tantos sistemas diferentes. Además de los sistemas institucionales, casi cada oficina tiene otros sistemas propios, inclusive en la Vicerrectoría de Vida Estudiantil, prácticamente cada persona tiene un sistema propio, hecho en Access, con información válida y útil para él. Encontrar soluciones para esos casos es muy complicado. La mayoría de ellos hace lo mismo pero en forma diferente, por lo cual migramos, pero en algunos casos se está virtualizando la aplicación.
¿Por qué escogieron Ubuntu?Por facilidad para el usuario final. Este es un sistema muy visual, casi todo funciona bien, los drivers, los controladores de hardware, entre otros. Aunque tiene una contradicción pues hay fabricantes que tienen piezas de software que no se adaptan completamente a la filosofía open source, pero no quisimos ser puritanos en la filosofía, preferimos el beneficio del usuario. Para que este proyecto tenga éxito es necesario que todo sea extremadamente fácil para este, Ubuntu cumple con eso.
¿Qué base de datos usan?En web se usa Mysql, también PostgreSQL y claro usamos Oracle, pero con ellos es diferente, la calidad del soporte de Oracle es mucho mejor.
¿Qué opina de migrar municipios o dependencias estatales a open source?Claro que es posible, ya lo han hecho en otros países. Pero hay que estar claro que se necesita apoyo del área gerencial, de la gente que toma decisiones y un poco de conciencia respecto a que la curva de aprendizaje es algo mayor. De hecho en una municipalidad o ministerio, migrar es más fácil porque son mucho más pequeños que la universidad, menos heterogéneos.
Se nos ha acercado gente de empresas, del gobierno, ministerios y fundaciones para ver lo que estamos haciendo, creo que un futuro los vamos a poder ayudar, en base a todo lo que vamos aprendiendo.