El petróleo que ya nunca más será barato

Si son como yo, de seguro tienen momentos en los que añoran el pasado y se deleitan en recuerdos que tienen un halo de sueño idealizado con detalles adornados por nuestra nostalgia de lo que fue y ya no será.
Y no me refiero a amores pasados o los buenos tiempos de escuela, sino a aquellos días en los que podíamos llenar el tanque de nuestro vehículo sin quedar prácticamente en la ruina.
Pero bien, más allá de las historias de cómo era todo “antes” –yo echaba cinco dólares y me duraba para toda la semana–, ahora tenemos que aceptar que las cosas cambiaron, y que el mundo ya no es el de hace seis años, cuando el barril de petróleo valía una séptima parte de lo que vale ahora. No, la cosa cambió y, para nuestra desgracia, hay pocas, pero muy pocas, posibilidades de que vuelvan los buenos viejos tiempos.
Se ha hablado hasta el cansancio de las causas por las que ahora es un suplicio acudir a la gasolinera, pero yo las resumo en tres: mayor demanda –de parte de Asia, principalmente, pero también por el estrepitoso y desigual crecimiento mundial–, y una producción más reducida –problemas en Medio Oriente, agotamiento de las reservas, mala cabeza de los que tendrían que haber invertido en mejorar los mecanismos de extracción– y por último, una buena cuota de especulación por parte de las naciones petroleras.
Como es muy, muy poco probable que las causas antes enumeradas desaparezcan, podemos olvidarnos de que la situación mejore, al menos no en el mediano o corto plazo. Lo que nos queda como pobres mortales, totalmente impotentes antes los vaivenes del poderoso mercado petrolero, es aprender a vivir en esta nueva realidad.
He visto de todo, incluso posiciones extremistas: gente que guardó su auto y ahora toma el transporte público o camina, o gente que prefiere postergar el problema y usa su tarjeta de crédito para llenar el tanque.
También están quienes buscan sacar rédito político del asunto, pero de esos prefiero no hablar.
Elijo ubicarme en un cuarto grupo, con una posición más moderada, con la práctica de algunos cambios de hábito y algunos consejos sencillos que nos pueden ayudar a ahorrar algunos centavos en nuestro gasto de combustible.
Y como quiero ganar adeptos para este cuarto grupo, aquí van algunos de estos consejitos:
1. Al que madruga, Dios le ayuda…
Cargar combustible temprano por la mañana permite evitar la evaporación exagerada del mismo, que se da cuando la carga se realiza al mediodía, por ejemplo. Mientras más temprano es, la temperatura de la tierra es más baja, y la gasolina –que está almacenada en tanques bajo tierra–, estará más densa. De esta manera, el galón o el litro que compramos, serán realmente un galón o un litro.
2. Despacio, porque apremia.
¿Son del tipo de gente que pasa a la estación de servicio al mejor estilo de un corredor de F1, y esperan llenar el tanque en tiempo récord? La próxima vez piénselo bien, porque ese tiempo ahorrado puede ser dinero perdido.
El dispensador de la bomba tiene tres modos: lento, medio, y alto. Con la velocidad más baja, se reducen vapores que se crean mientras está bombeando. Pero si se carga gasolina en el modo más rápido, algo del líquido que se bombea se convierte en vapor y el retorno de vapor lo regresa al tanque de almacenamiento, pero no por eso se descontará del consumo que la bomba ya marcó.
3. Medio lleno, medio vacío.
Sé que esto sonará mal para quienes están acostumbrados a que se les encienda el piloto de tanque vacío para finalmente decidirse a ir a la estación… pero está demostrado que es mejor llenar el tanque una vez ha bajado a la mitad. Entre más gasolina se tenga en el tanque, hay menos aire ocupando espacio y se reduce la posibilidad de evaporación. Además, cuando se deja vaciar el tanque, todos los residuos que normalmente flotan en el combustible se irán directo a los inyectores, lo cual ocasiona a futuro gastos mayores en mantenimiento.
El mismo riesgo se corre cuando se carga gasolina en una estación que está siendo, en ese momento, abastecida por los camiones cisterna: la gasolina que está adentro de los tanques subterráneos está siendo revuelta y todas las impurezas que usualmente se van al fondo podrían terminar en su tanque de gasolina.
4. Conductor prevenido, gasta menos…
Mantener en buenas condiciones la parte mecánica del automóvil también influye en un menor consumo de combustible. Esto incluye una revisión periódica de frenos, motor, bujías, y otros componentes. Pero comencemos con algo tan básico como las llantas: llevar los neumáticos con tres libras menos de presión de lo requerido, aumenta en un 3% el consumo de gasolina.
5. El sentido común, ante todo.
No menos importante es el modo en que se conduce. Un manejo inteligente y racional, con planificación de rutas, puede reducir significativamente nuestra factura petrolera personal. En un semáforo en rojo, o en un congestionamiento, a veces es mejor apagar el motor, porque mantenerlo encendido cuando el vehículo no está en marcha, por más de tres minutos, requiere mucho más combustible del que es necesario para volverlo a arrancar. Si uno sobrecarga su carrito también debe estar preparado para un gasto mayor, porque cada 200 libras de peso innecesario en el automotor implica una baja en el rendimiento de 1.6 kilómetros por galón.
A esto le pueden agregar otras medidas, de su propia creatividad, y por supuesto, se debe buscar en la medida de lo posible la estación de servicio que nos ofrezca los precios más bajos. La suma de muchos pequeños ahorros puede hacer, al final, una gran diferencia.

5 Comments, Comment or Ping
Lou
Hola. Siempre me pregunté por qué llenarlo después de bajar un poquito el medio tanque… Ahora lo comprendo. Gracias por los consejos porque yo soy conductora novata.
Ahora, si me permiten… Quisiera que alguno de los lectores o Mariana (je je) me ilustren ¿qué tan útil es usar el neutro para bajadas o calles planas?
Jun 23rd, 2008
Jose Luis
Hola Mariana, gracias por los consejos, desconocía todo eso. Lourdes, a tu pregunta lo que yo sé es que si vas en neutro te ahorras combustible porque no aceleras. Acordemonos que las bujías queman combustible al acelerar, si no aceleras y vas en neutro minimizas ese gasto. Espero que te siva el “tip”.
Jun 23rd, 2008
Fabio
Acabo de echar gasolina en una estación de San José. Los cinco mil humildes colones de siempre. Aunque mi Toyota Tercel es risiblemente económico, he pasado semanas y semanas con la aguja totalmente de costado y sigue trabajando, como si anduviese con oxígeno.
Esa cantidad ya no da ni para un cuarto de tanque, la aguja apenas se mueve.
Soy de los que creen que no es necesario ir en carro a todo lado y que deberíamos fomentar una cultura de transporte alternativo. Por eso antes tenía mi cleta…
Pero ¿adivinen que? Me cayeron con revólver en mano, un par de delicuentes juveniles y me dejaron ciego. Por supuesto que la poli brilla por su ausencia.
- Es que son secretos, por eso no se ven.
El tren sería excelente, pero el de aquí es de museo y las rutas que cubre son escasas. Están los buses, pero hay que dar vueltas por todo lado para llegar a cualquier lugar.
Creo que una alternativa sería que la gente comience a presionar a sus patrones para que les permitan trabajar desde de la casa y que estos abran los ojos y se den cuenta que es necesario, además que el resultado del trabajo no se afecta, al contrario. Por ahí hay estudios que dicen que se aumenta la productividad.
Jun 24th, 2008
seispalabras
Solo dire 6 palabras: peak oil
Jun 24th, 2008
Jose Luis
Seispalabras, me parece que te quedaste corto en tu comentario, que querés decir con peak oil?
Jun 25th, 2008
Reply to “El petróleo que ya nunca más será barato”